El uso de anticonceptivos hormonales aumenta la necesidad de ciertos nutrientes. Si estos no se cubren adecuadamente con la dieta o con alimentos complementarios, puede surgir una deficiencia de nutrientes. Esto puede tener un impacto en todo su metabolismo. El hígado se ve afectado por el suministro de hormonas sintéticas y la función intestinal puede verse afectada. Esto puede limitar aún más la utilización de nutrientes.
Para reducir los efectos secundarios no deseados de la toma de anticonceptivos hormonales, es importante proporcionar al cuerpo los nutrientes adecuados y apoyar a los órganos desintoxicantes.